Salir a Comer

Mucho mejor que en casa

 

Montar un negocio y que luego tenga éxito guarda una relación directa con la filosofía de la que parta el que lo hace. Para Miguel Ángel Jiménez, empresario onubense, la premisa de la que partir a la hora de abrir se restaurante estaba clara; que su local fuera una prolongación de su casa, algo que no iba a resultarle muy complicado. Natural de Aracena, Jiménez vive en Los Remedios. Como buen vecino de la zona, le gusta pasear y descubrir nuevos rincones del barrio. Hasta que, en una de sus caminatas, le dio por reparar en el local de justo abajo de su casa. Lo primero que captó su atención fue el nombre, que entre sus vocablos llevaba la palabra Aracena. Esto hizo que se dispararan sus alarmas y que, como si se tratase de una se- ñal divina, quisiese que ese rincón fuera el lugar donde se ubicase su bar. Lo segundo que le hizo querer apostar por un bar en la zona fue darle a “Costa Príncipe” (como llama cariñosamente a la zona en la que está el restaurante) un local que cubriera las necesidades de contar con algo innovador en la zona. Así fue como Miguel Ángel Jiménez se hizo con el local en el que, desde hace una semana, está instalada Casa Jiménez.

Firme en su convencimiento de montar un local que fuera la prolongación de su propio hogar, este empresario decidió bautizar al restaurante como Casa Jiménez. La coletilla de Jiménez es evidente, lo de casa se le ocurrió porque, a pesar de ser una denominación típica, “un bar que se llame casa evoca un sitio acogedor que invita a quedarse a comer”. Pero, no sólo el nombre invita a permanecer en el local, su decoración cuidada, la música y, por su puesto, la comida son claves para hacer del sitio el segundo hogar de Jiménez y el de todos los que lo frecuenten. Para conseguirlo, su propietario reparó, en primer lugar, en la arquitectura. Jiménez quería aunar en el mismo espacio lo clásico y lo industrial, pero sin perder un ápice de alma. Por eso recurrió al estudio de arquitectura Alineal, que hizo de un pequeño local un lugar acogedor en el que se combinan a la perfección, hierro, madera, ladrillo y cal. Además de un sistema de alumbrado que sabe conjugarse con el hilo musical del espacio. Algo que a Miguel Ángel Jiménez le gusta resaltar es el porqué del logo escogido para su local, una especie de línea entrelazada que forma algo similar a un cuadrado con circunferencias en las esquinas. Descubierto en uno de sus viajes por Islandia, a Jiménez le gustó el sello, que además le resultaba original. Después de indagar un poco, descubrió que es el distintivo con el que se distinguen a los lugares que son de interés turístico. Y eso es lo que busca el empresario, llamar la atención del transeúnte para que, como si de un monumento se tratase, se deje encandilar por este coqueto espacio.

Pero lo realmente importante es la comida. En Casa Jiménez trabajan con productos de la tierra, del mar y cárnicos. Sin necesidad de mucha elaboración, porque para su propietario es la materia prima la protagonista, en este espacio se ofrecen embutidos, jamón de la sierra de Aracena (procedentes de las matanzas que hace su hermano), atún de Barbate y producto de la huerta de Aracena. Los platos calientes corren a cuenta de una empresa de Camas cuyo nombre es Del mar y tierra. Abierta de 12:00 a 00:00, Casa Jiménez también es un lugar en el que disfrutar de una copa de vino (tienen una amplia carta) o de tomar una copa a secas en buena compañía.

C/ Santa Fe, esquina con Virgen del Refugio. Facebook: Taberna Casa Jiménez

Mucho mejor que en casa Revisado por on 30/12/2015 .

  Montar un negocio y que luego tenga éxito guarda una relación directa con la filosofía de la que parta el que lo hace. Para Miguel Ángel Jiménez, empresario onubense, la premisa de la que partir a la hora de abrir se restaurante estaba clara; que su local fuera una prolongación de su casa, algo

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